la Unidad de Gestión Clínica de Anestesiología y Reanimación del AGS Sur de Granada obtiene el distintivo Centros contra el dolor

Escrito por M FABIOLA OJEDA el 27 oct. 2015
Etiquetas: Breves
la Unidad de Gestión Clínica de Anestesiología y Reanimación del AGS Sur de Granada ha obtenido el distintivo Centros contra el dolor en su modalidad de dolor perioperatorio como reconocimiento a las actuaciones puestas en marcha para la mejora de la atención a las personas con dolor.A través de esta iniciativa, se ha evaluado la implantación y el cumplimiento de las recomendaciones clave de la Organización Mundial de la Salud para su puesta en marcha, e identificado los elementos para dar sostenibilidad a las mejoras y buenas prácticas que pueden compartirse con otros centros. Este reconocimiento se enmarca en el Plan Andaluz de Personas con Dolor.
la Unidad de Gestión Clínica de Anestesiología y Reanimación del AGS Sur de Granada obtiene el distintivo Centros contra el dolor
La evaluación, realizada por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (ACSA), a través de una plataforma informática en el contexto del Observatorio de Seguridad del Paciente, se desarrolla en torno a 4 grandes áreas temáticas: dolor perioperatorio, dolor en urgencias y emergencias, dolor crónico oncologico y no oncologico y dolor asociado a procedimientos.

Este proceso de evaluación es un motor de cambio que hace pensar, reflexionar y mejorar en la atención y el tratamiento del dolor, compartiendo las evidencias a través de la aplicación web, para que otros profesionales sanitarios y el equipo de la ACSA puedan conocerlas, evaluarlas y realizar propuestas de mejora. Los aspectos fundamentales en los que se centran las intervenciones son: educación al paciente y su familia en el manejo del dolor; formación de los profesionales y equipos multidisciplinares implicados en el manejo del dolor; identificación y desarrollo de escalas para la evaluación del dolor; mejora del proceso asistencial de atención al dolor; y evaluación del impacto del dolor en toda la organización sanitaria, desde primaria al hospital, así como los recursos de que dispone el paciente.

Todo ello constituye un motor de mejora continua en el tratamiento integral del dolor en el paciente a través de la formación del equipo multidisciplinar que lo atiende.