La UGC de Salud Mental y AMENSA apuestan por el apoyo mutuo
El pasado día 4 de noviembre se celebró en Sevilla la Jornada de Apoyo Mutuo Peer2peer, organizada por la Federación de Asociaciones de Personas con Enfermedad Mental En Primera Persona, La Red de Apoyo Mutuo de Andalucía y la Escuela Andaluza de Salud Pública.Durante el transcurso de la Jornada, Juan Carlos Maestro, psicólogo clínico y coordinador del Hospital de Día de Salud Mental de Motril, presentó la experiencia de trabajo en apoyo mutuo que desde hace cinco años viene desarrollando la UGC de Salud Mental en colaboración con la Asociación de Usuarios de la Costa (AMENSA). Este trabajo en Ayuda Mutua surgió a partir de la evaluación de la experiencia piloto realizada en 2010-2011 (en el contexto del II Plan Integral de Salud Mental de Andalucía) que mostró el efecto positivo que habían tenido las sesiones de apoyo mutuo tanto para usuarios como para profesionales . Durante estas sesiones, se aprovechaba el conocimiento y la experiencia de quien ha convivido con la enfermedad mental para apoyar y ayudar a otras personas que experimentan las mismas situaciones.
Durante el proyecto piloto(realizado en 2011) se formaron agentes de salud y se realizan diferentes entrevistas de apoyo mutuo, con una valoración global muy positiva, por parte de agentes, receptores y profesionales. Estas valoraciones llevaron al equipo de profesionales de la UGC de Salud Mental y a la Asociación AMENSA, a repetir la experiencia en años sucesivos, desarrollándose hasta la actualidad, momento en que se ha retomado por quinto año la experiencia.
El proyecto se enmarca dentro de la línea estratégica del PISMA II, denominada “Participación ciudadana y apoyo mutuo” que pretende fomentar la cooperación entre usuarios y profesionales de salud mental para el desarrollo de programas de apoyo mutuo y fomento del voluntariado.
Son múltiples y variadas las experiencias que justifican los beneficios que la ayuda entre iguales puede proporcionar a los pacientes con enfermedad mental, tal y como se declara en el PISMA. La ayuda mutua y en especial, el apoyo entre iguales, son fundamentales para el proceso de recuperación de las personas con enfermedad mental.
Los agentes y profesionales que formamos parte de este proyecto creemos firmemente que los procesos asistenciales ni comienzan ni acaban en el sistema sanitario. El cuidado de la salud mental no es patrimonio del sistema sanitario formal y sus profesionales. La población, antes, durante y después de recibir atención en los Centros Sanitarios, protagoniza procesos de ayuda mutua entre iguales complementarios a los procesos de asistencia formal. Lejos de suponer un problema, estas prácticas constituyen todo un potencial de promoción de la salud que es preciso apoyar e incentivar. Entre iguales, tiene lugar una comunicación de tipo biopsicosocial inmejorable.
El concepto de Apoyo Mutuo es una condición natural en los seres humanos. La necesidad de compartir, buscar ayuda y contacto con otras personas en las que confiar ante situaciones de alegría, tristeza, enfermedad, peligro o ansiedad. La necesidad de buscar a otros para compartir o buscar ayuda, es una tendencia natural que acompaña a las personas a lo largo de la vida.
Con este trabajo, pretendemos lograr beneficios no sólo para los pacientes receptores, quienes a través de las entrevistas se sienten escuchados y comprendidos, compartiendo experiencias que mejoran la calidad de su vida cotidiana y le transmiten mayor sensación de bienestar al comprobar que la recuperación es posible, sino también para los provisores de ayuda mutua, (para quienes supone un empoderamiento y una mejora de la autoestima contribuyendo el fomento de habilidades sociales, y a desarrollar un rol ocupacional significativo) y para los servicios de Salud Mental/profesionales en tanto ofrece una nueva herramienta y un nuevo enfoque desde el punto de vista de la recuperación de las personas con problemas de salud mental, un complemento al papel de los profesionales, que nos estimula el cambio de perspectiva y valores de la asistencia tradicional.
El proyecto se enmarca dentro de la línea estratégica del PISMA II, denominada “Participación ciudadana y apoyo mutuo” que pretende fomentar la cooperación entre usuarios y profesionales de salud mental para el desarrollo de programas de apoyo mutuo y fomento del voluntariado.
Son múltiples y variadas las experiencias que justifican los beneficios que la ayuda entre iguales puede proporcionar a los pacientes con enfermedad mental, tal y como se declara en el PISMA. La ayuda mutua y en especial, el apoyo entre iguales, son fundamentales para el proceso de recuperación de las personas con enfermedad mental.
Los agentes y profesionales que formamos parte de este proyecto creemos firmemente que los procesos asistenciales ni comienzan ni acaban en el sistema sanitario. El cuidado de la salud mental no es patrimonio del sistema sanitario formal y sus profesionales. La población, antes, durante y después de recibir atención en los Centros Sanitarios, protagoniza procesos de ayuda mutua entre iguales complementarios a los procesos de asistencia formal. Lejos de suponer un problema, estas prácticas constituyen todo un potencial de promoción de la salud que es preciso apoyar e incentivar. Entre iguales, tiene lugar una comunicación de tipo biopsicosocial inmejorable.
El concepto de Apoyo Mutuo es una condición natural en los seres humanos. La necesidad de compartir, buscar ayuda y contacto con otras personas en las que confiar ante situaciones de alegría, tristeza, enfermedad, peligro o ansiedad. La necesidad de buscar a otros para compartir o buscar ayuda, es una tendencia natural que acompaña a las personas a lo largo de la vida.
Con este trabajo, pretendemos lograr beneficios no sólo para los pacientes receptores, quienes a través de las entrevistas se sienten escuchados y comprendidos, compartiendo experiencias que mejoran la calidad de su vida cotidiana y le transmiten mayor sensación de bienestar al comprobar que la recuperación es posible, sino también para los provisores de ayuda mutua, (para quienes supone un empoderamiento y una mejora de la autoestima contribuyendo el fomento de habilidades sociales, y a desarrollar un rol ocupacional significativo) y para los servicios de Salud Mental/profesionales en tanto ofrece una nueva herramienta y un nuevo enfoque desde el punto de vista de la recuperación de las personas con problemas de salud mental, un complemento al papel de los profesionales, que nos estimula el cambio de perspectiva y valores de la asistencia tradicional.