El AGS Sur de Granada se suma a la jornada de sensibilización y concienciación social para poner fin a la violencia de género.
La violencia contra las mujeres, ejercida por la pareja o expareja, es considerada una pandemia que, de acuerdo con la OMS, requiere un abordaje prioritario. Las graves consecuencias en la salud de las mujeres a nivel psicológico, físico y social, así como las cifras relacionadas con su prevalencia, hablan por sí solas. Según la Macroencuesta de violencia Contra la Mujer de 2015, en nuestro país, El 15,5% de mujeres de 16 y más años afirman haber sufrido miedo, violencia física o sexual de alguna pareja o expareja en algún momento de su vida. Además, El 25,4% de las mujeres de 16 o más años han sufrido violencia psicológica de control, el 21,9% violencia psicológica emocional y el 10,8% violencia económica. Según datos del INE, en el 2015 y a fecha 20 de noviembre, 48 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas (correspondiendo un 20,8% de las mismas a Andalucía) y 44 niños/as han sido víctimas de violencia de género o se han quedado huérfanos como consecuencia del maltrato.
Ante este grave problema, los servicios sanitarios públicos de Andalucía al amparo de la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la violencia de género publicada en el 2004, así como el Real Decreto 1030/2006 en el que se establece la atención a la violencia de género en el ámbito de asistencia primaria y especializada, elaboraron en 2008, el Protocolo Andaluz para la Actuación Sanitaria ante la Violencia de Género, reeditado en 2015, así como diferentes guías rápidas, todas ellas herramientas básicas que facilitan y orientan el trabajo de los profesionales sanitarios. Así mismo, la inclusión en la cartera de servicios de atención primaria y especializada de los centros sanitarios públicos de actividades para la prevención de la violencia y promoción de la salud, el desarrollo de cursos de formación y sensibilización a profesionales sanitarios, así como la coordinación interinstitucional, son actuaciones que paulatinamente han ido ganando peso en la sanidad pública de Andalucía.
En este contexto, el Área de Gestión Sanitaria Sur de Granada, no sólo se suma a la jornada de sensibilización y concienciación social para poner fin a la violencia de género sino que son más de 277 profesionales de atención primaria y urgencias hospitalarias los que han realizado cursos de formación y sensibilización en este tipo de maltrato. Lo que se pretende desde los servicios sanitarios, es establecer una actuación homogeneizada e integral (física, psicológica y social) en la detección precoz, la valoración, la actuación y el seguimiento de este maltrato. Además, tienen un papel vital en el tratamiento de este problema, ya que estas mujeres recurren a ellos en algún momento de su vida, bien por sus consecuencias directas –daños físicos y psicológicos- o por otros motivos -embarazo, parto, cuidado de otras personas e hijos-, por lo que las oportunidades de detección de situaciones de maltrato físico y psicológico – más complicado de identificar por la ausencia de lesiones físicas- son numerosas.
La detección de una situación de violencia hacia la mujer se fundamenta en una relación terapéutica empática, la actitud de alerta ante la existencia de síntomas y signos de sospecha y un abordaje biopsicosocial. Esta visualización del problema supone el primer paso en la comprensión del mismo. En este momento se debe realizar la valoración de la situación de violencia de género (historia del maltrato, tipo de maltrato, fase del ciclo de la violencia y fase de cambio de la mujer, menores o personas dependientes que también pueden estar sufriendo la violencia), así como investigar el riesgo o peligro que supone esa situación para la mujer. Si no existe riesgo objetivo se enfatiza el acompañamiento y el respeto a la autonomía de la mujer, por otro lado, la existencia de riesgo conlleva la puesta en marcha de un plan de seguridad, priorizando la protección e integridad de la mujer. Es vital ofrecer los recursos existentes y la coordinación con los servicios pertinentes, de la administración de justicia, del ámbito de la seguridad y de atención social, así como los servicios específicos de atención a la mujer. Además, hay que subrayar que la violencia de género constituye un delito por lo que habrá que comunicarlo a la autoridad competente y elaborar los documentos oportunos.
En definitiva, los servicios sanitarios son corresponsables en el abordaje de la violencia de género y comparten un compromiso en la construcción de una sociedad basada en la justicia social, la igualdad de hombres y mujeres y libre de violencia por razón de género. Por todo ello, es necesario continuar potenciando una formación específica en este campo y articular mecanismos de comunicación entre los distintos servicios, que garanticen una atención integral de las mujeres víctimas.
En este contexto, el Área de Gestión Sanitaria Sur de Granada, no sólo se suma a la jornada de sensibilización y concienciación social para poner fin a la violencia de género sino que son más de 277 profesionales de atención primaria y urgencias hospitalarias los que han realizado cursos de formación y sensibilización en este tipo de maltrato. Lo que se pretende desde los servicios sanitarios, es establecer una actuación homogeneizada e integral (física, psicológica y social) en la detección precoz, la valoración, la actuación y el seguimiento de este maltrato. Además, tienen un papel vital en el tratamiento de este problema, ya que estas mujeres recurren a ellos en algún momento de su vida, bien por sus consecuencias directas –daños físicos y psicológicos- o por otros motivos -embarazo, parto, cuidado de otras personas e hijos-, por lo que las oportunidades de detección de situaciones de maltrato físico y psicológico – más complicado de identificar por la ausencia de lesiones físicas- son numerosas.
La detección de una situación de violencia hacia la mujer se fundamenta en una relación terapéutica empática, la actitud de alerta ante la existencia de síntomas y signos de sospecha y un abordaje biopsicosocial. Esta visualización del problema supone el primer paso en la comprensión del mismo. En este momento se debe realizar la valoración de la situación de violencia de género (historia del maltrato, tipo de maltrato, fase del ciclo de la violencia y fase de cambio de la mujer, menores o personas dependientes que también pueden estar sufriendo la violencia), así como investigar el riesgo o peligro que supone esa situación para la mujer. Si no existe riesgo objetivo se enfatiza el acompañamiento y el respeto a la autonomía de la mujer, por otro lado, la existencia de riesgo conlleva la puesta en marcha de un plan de seguridad, priorizando la protección e integridad de la mujer. Es vital ofrecer los recursos existentes y la coordinación con los servicios pertinentes, de la administración de justicia, del ámbito de la seguridad y de atención social, así como los servicios específicos de atención a la mujer. Además, hay que subrayar que la violencia de género constituye un delito por lo que habrá que comunicarlo a la autoridad competente y elaborar los documentos oportunos.
En definitiva, los servicios sanitarios son corresponsables en el abordaje de la violencia de género y comparten un compromiso en la construcción de una sociedad basada en la justicia social, la igualdad de hombres y mujeres y libre de violencia por razón de género. Por todo ello, es necesario continuar potenciando una formación específica en este campo y articular mecanismos de comunicación entre los distintos servicios, que garanticen una atención integral de las mujeres víctimas.