El Hospital de Motril acoge la 2ª edición del taller “Gestión del estrés”
La Asociación de Crohn y Colitis Ulcerosa de Granada (ACCU) ha realizado en el hospital de Motril la 2ª edición del taller de Afrontamiento y gestión del estrés en personas con enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) El taller, que reunió a 12 personas que padecen esta patología, fue impartido por la psicóloga y vicepresidenta de ACCU, Eva Sánchez Capilla cuyo objetivo es dotar a estos pacientes de herramientas para un mejor afrontamiento psicoemocional de su enfermedad. Las personas con EII – Crohn y Colitis Ulcerosa- se enfrentan desde el diagnóstico de la enfermedad a gran número de elementos estresores y situaciones que les producen ansiedad (síntomas de la propia enfermedad, dudas sobre tratamientos, pruebas, cambios de hábitos de vida...) Todo esto afecta a su calidad de vida interfiriendo en sus relaciones sociales, familiares y laborales, generando a su vez más estrés.
Diversas investigaciones han demostrado que los altos niveles de ansiedad y estrés empeoran la sintomatología de estas personas y pueden provocar recaídas (brotes), por lo que es crucial poder afrontar y gestionar adecuadamente las emociones para tener control del estrés. Con el taller se pretende que estas personas aprendan en primer lugar a identificar sus estresores para poder a partir de ahí desarrollar estrategias que les permitan controlarlos, reduciendo el estrés y mejorando su calidad de vida.
Los trastornos inflamatorios como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa afectan a unas 26.000 personas en Andalucía, de las cuales 3500 se cifran en la provincia de Granada y aproximadamente 700 en la comarca de la costa y la alpujarra granadinas.
Con este taller, el Área Sanitaria Sur de Granada, y en concreto la Unidad de Aparato Digestivo, reafirma su compromiso y colaboración con la Asociación de Crohn y Colitis Ulcerosa, para favorecer la formación y el apoyo entre iguales que mejoran el afrontamiento y el pronóstico de la enfermedad.
Se estima que la enfermedad inflamatoria intestinal –que engloba a dos trastornos inflamatorios como son la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa- se ha triplicado. En Andalucía afecta a 26.000 personas y a más de 130.000 en España, dónde cada año se diagnostican 2.000 nuevos casos.
Se trata de una patología de causa desconocida cuyos síntomas son muy variados y suelen incluir la diarrea con sangre o el dolor abdominal. El curso de la enfermedad a lo largo del tiempo produce discapacidad en una proporción significativa de pacientes.
Durante su desarrollo se pueden presentar complicaciones, tanto intestinales (oclusión intestinal, fístulas, abscesos, deficiencias nutricionales, etc.), como extraintestinales (dermatológicas, reumatológicas, oculares y hepatobiliares). El curso de la enfermedad es impredecible, con periodos de remisión y recaídas y, en muchos casos, llegan a requerir hospitalizaciones e intervenciones quirúrgicas.
La cronicidad de la enfermedad, los controles periódicos, un tratamiento farmacológico continuado y la posible necesidad de intervenciones quirúrgicas tienen una gran repercusión en la vida familiar, laboral y social del paciente y condicionan considerablemente su percepción de salud y su calidad de vida.
Los trastornos inflamatorios como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa afectan a unas 26.000 personas en Andalucía, de las cuales 3500 se cifran en la provincia de Granada y aproximadamente 700 en la comarca de la costa y la alpujarra granadinas.
Con este taller, el Área Sanitaria Sur de Granada, y en concreto la Unidad de Aparato Digestivo, reafirma su compromiso y colaboración con la Asociación de Crohn y Colitis Ulcerosa, para favorecer la formación y el apoyo entre iguales que mejoran el afrontamiento y el pronóstico de la enfermedad.
Se estima que la enfermedad inflamatoria intestinal –que engloba a dos trastornos inflamatorios como son la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa- se ha triplicado. En Andalucía afecta a 26.000 personas y a más de 130.000 en España, dónde cada año se diagnostican 2.000 nuevos casos.
Se trata de una patología de causa desconocida cuyos síntomas son muy variados y suelen incluir la diarrea con sangre o el dolor abdominal. El curso de la enfermedad a lo largo del tiempo produce discapacidad en una proporción significativa de pacientes.
Durante su desarrollo se pueden presentar complicaciones, tanto intestinales (oclusión intestinal, fístulas, abscesos, deficiencias nutricionales, etc.), como extraintestinales (dermatológicas, reumatológicas, oculares y hepatobiliares). El curso de la enfermedad es impredecible, con periodos de remisión y recaídas y, en muchos casos, llegan a requerir hospitalizaciones e intervenciones quirúrgicas.
La cronicidad de la enfermedad, los controles periódicos, un tratamiento farmacológico continuado y la posible necesidad de intervenciones quirúrgicas tienen una gran repercusión en la vida familiar, laboral y social del paciente y condicionan considerablemente su percepción de salud y su calidad de vida.